Morir profesionalmente de sobredosis de recomendaciones

pila de librosJusto Antes de empezar a teclear este post, a punto de embarcar en el AVE para ir a Madrid, me encontraba en la típica librería de estación, en concreto, delante de la enorme pila de libros sobre management que siempre ojeo, con decreciente entusiasmo. Ver esa enorme montaña de papel me llevó a pensar que con comprar una docena de esos libros seguramente tendrías todo lo que necesitas saber para ser presidente de General Electric, IBM o Mc Donalds y todo el conocimiento que puedes llegar a digerir en una vida razonablemente larga y equilibrada.

Supongo que aún así, se seguirán imprimiendo miles de libros nuevos de gestión todos los años, entre ellos uno mío, para gloria de mi ego.

Por un lance de la vida me encontraba hace unos años en la recta final para convertirme en profesional del golf, jugando por debajo del par del campo y con el hándicap en caída libre, cuando otra incidencia me colocó como responsable del área de “Advisory services” de Ernst&Young en Barcelona. Entré entonces en una crisis de juego de la que tardé dos años en recuperarme. El haber llegado a jugar por debajo del par del campo te lleva a pensar que todo lo que tienes que saber sobre golf ya lo sabes, que lo tienes almacenado dentro de tu cabecita y tallado en tus músculos y que vas a poder salir del pozo tu solito, pero no es así.

bola golfFinalmente logré salir de mi bache de juego gracias a un profesor. No tuve que coger muchas clases ni muy largas, una de media hora cada tres meses. Dos o tres ideas recogidas de cada sesión me servían para alimentar mi juego durante una temporada hasta que esas ideas cristalizaban y mi juego daba un salto hacia arriba. Poco a poco mi juego cambió, era diferente del de antes de la crisis y más sólido. Ahora, a pesar de apenas poder salir al campo, mi hándicap se encuentra estabilizado alrededor del  seis, más que suficiente para disfrutar.

Volvamos a los libros, imaginemos que el tamaño medio de los libros de la pila es de 200 páginas, con un consejo por cada cuatro páginas tienes un total de 50 consejos por libro. Si logras poner en marcha un consejo al mes, lo que es más que optimista, un libro te puede dar para unos 4 años.

Con una vida profesional de 40 años 10 libros deberían bastar (exagero)

Me diréis que una idea para la reflexión por cada cuatro páginas es mucho, pero a mí no me lo parece. Con la ansiedad de la clase directiva, la falta de tiempo disponible y  el cortoplacismo pocos habrán con capacidad de leer más de 4 páginas sin un aliciente para seguir. Si cuando publicas un libro de gestión no eres capaz de introducir una idea para la reflexión cada 4 páginas no creo que alcance las estanterías del FNAC. Esta necesidad de recetas empaquetadas es la que justifica el éxito de los post tipo: “Las 5 cosas que hacen los líderes de éxito”, su intensidad es tentadora.

dianaLa semana pasada hablaba de una habilidad clave para cualquier directivo, ser capaz de encontrar el equilibrio entre el tiempo que le dedico a un objetivo y acertar con los recursos necesarios(cantidad y calidad). Cada píldora de conocimiento que identificamos en un libro, susceptible de ser aplicada en nuestro día a día para mejorar, puede generarnos un mini-proyecto personal de cambio: Acertar con el tiempo necesario para que esa habilidad la interiorizemos es clave. Tragarnos libros de management sin ton ni son es como estarse tomando antibióticos continuadamente durante un año y cada dos horas. Es mejor una sosegada lectura, un paciente subrayado y la selección de dos o tres ideas clave para colgarlas en grande en nuestros despachos. Un exceso de ideas nos lleva a la dispersión y a no consolidar en forma de hábitos ningún conocimiento de los que pasa por delante de nuestras narices. 

Cada aspecto de nuestras habilidades directivas que queramos mejorar requiere de enfoque

El viernes colgaré en mi despacho un cartel enorme que dirá:

“Fernando, eres excesivamente creativo y necesitas de enfoque. Respeta un poco más tu planificación semanal”

Con eso tengo para unos meses, tanto como para cambiar la posición del pulgar de la mano derecha en mi grip de golf, todo un parto.

Parafraseando un antiguo anuncio, ¿A que no te atreves a leer solo un tweet al mes? Y es que si con los libros podemos dispersarnos, el mal uso de twitter nos puede convertir en los reyes de la dispersión.

Saludos.

Fernando Gastón Guirao

Socio Director

Improva Consulting

Editor

improsofia

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