Sobre la importancia de no tener una estrategia

bosque en otoñoUna de mis aficiones más consistentes es la micología. Me gusta conocer las setas, me encanta perderme por el bosque para encontrarlas y atesoro un montón de recetas que hacen las delicias de amigos y familiares cuando vienen a comer a casa.

En el fondo, de esta afición lo que más me gusta es perderme en el bosque y vagar. El caos del bosque es inspirador y cuando quiero pensar y madurar en una idea, no hay duda, lo más prolífico es perderme, empaparme del caos que me rodea: rocas. árboles, troncos caídos, arbustos varios, subidas, bajadas, ríos,… y dejar que mi mente vague a sus anchas; si además es otoño, llevo un cesto que habitualmente termina llena de una amplia variedad de frutos del micelio.

Cuando salgo al bosque cesto en mano tengo dos tipos de salidas:

  • Aquellas en las que conozco el entorno en el que me muevo, lo conozco a la perfección,
  • y aquellas en las que no.

Seta_Gigante

En las primeras los caminos y sendas son viejos familiares, las condiciones de pluviometría de las semanas previas no son un misterio y raramente tengo sorpresas. En estas ocasiones voy al bosque con planes claros sobre qué coger (recojo alrededor de una veintena de variedades distintas) y en qué rincones encontrarlos, acostumbro a salir de entre los árboles con uno o varios cestos llenos hasta arriba. Pero no siempre el entorno es tan conocido. Periódicamente me aventuro en nuevas zonas que desconozco y en ocasiones en búsqueda de nuevas especies con las que no estoy familiarizado.

En las ocasiones en que me muevo en entorno desconocido las estrategias cambian…

“No es que no haya estrategias, sino que no son concretas, son genéricas”

Me muevo de manera errática por el bosque, pruebo distintas estrategias:

  • Pruebo vertientes norte y pruebo vertientes sur.
  • Me desplazo verticalmente buscando las altura más adecuada o bajo huyendo de los fríos excesivos.
  • Quizás busque la humedad y frescor de los arroyos, pero si resulta excesiva me alejo de ellos.

cestillo del 21_10_12Si andas lo suficiente y exploras el suficiente número de alternativas acabas encontrando los preciados frutos, quizás hayas encontrado nuevas especies o simplemente rincones donde se cogen en abundancia especies conocidas que antes solo encontrabas puntualmente o de rebote.

“Si en un entorno desconocido pretendes buscar lo mismo que en entornos en los que habitualmente te mueves, estás muerto”

Quizás suene la flauta, pero le probabilidad de que no cojas nada se disparará y volverás a la zona donde se acumulan los coches aparcados con el cesto vacío, como la mayoría, que no se han alejado del coche por temor a cansarse sin encontrar nada.

En el mundo de las empresa es fácil que te encuentres talibanes de la estrategia que te digan que siempre tienes que tener una estrategia clara y definida. Los extremistas de la estrategia pensarán que desde un despacho se puede analizar el mercado y definir qué hacer. Pero la realidad es que si el entorno ha cambiado, desde el despacho no podrás conocer la nueva realidad, habrás de ir al bosque y pateártelo.

En ocasiones hay que explorar nuevas oportunidades, hacer pruebas, probar cosas sin ninguna base científica, hacer cosas que nunca te plantearías en una estrategia porque nunca se te ocurrirían sentado en una silla. De repente llegas a un árbol y giras a la derecha ¿por qué? porque nada te dice que pueda haber algo allí, ¡pero nada te dice lo contrario! Esa nueva dirección puede dar frutos.

Fallen-Albizia-in-Hilo_SenRudermanLa crisis es como un huracán que ha dejado el bosque destrozado, las referencias por las que te movías están desdibujadas y tus antiguas estrategias no sirven porque tus antiguos caminos ahora te los encuentras bloqueados por enormes árboles caídos, tienes que rodear los árboles y una vez rodeados lo que encuentras es nuevo.

En el fondo una estrategia exploratoria también es una estrategia, y en tiempos de incertidumbre te puede servir para encontrar:

  • Nuevos mercados
  • Nuevos productos
  • Nuevos partners

En resumen, nuevas setas en nuevos lugares con las que llenar el cesto.

Fernando Gastón Guirao

Socio Director

Improva Consulting

Editor

improsofia

2 comentarios to “Sobre la importancia de no tener una estrategia”

  1. Es el primer post que leo en este blog que acabo de conocer, pero me ha resultado muy interesante y pedagógico. Gracias.
    Un saludo.

  2. He echado un vistazo a tu blog, es curioso, yo me dormí al volante estrellando un coche y vivo para contarlo. Cuando me entra el sueño no tengo capacidad para quedarme despierto a voluntad, si además conduzco, las luces de los coches que vienen de frente me hipnotizan😦. Desde entonces a penas conduzco de noche, y si en un viaje largo me entra sueño, no lo dudo, hotel y mañana será otro día.

    Espero que te sigan gustando las entradas del futuro🙂

    Saludos

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